Vía Ñ
Hace bastante que no posteo nada y es que estoy con poco tiempo para escribir. Por eso publico una nota que salió el sábado en Ñ, la revista cultural de Clarín acerca de la muestra de Edgardo Vigo, un artista que siempre me resultó inquietante, que está en este momento en el CCBA.
El anti arte de Edgardo Vigo, Por: Ana María Battistozzi
Collages, máquinas inútiles e imposibles, ediciones artesanales y dibujos que realizó después de tomar contacto con el espíritu vanguardista del dadaísmo en Europa, muestran en el CCEBA la producción casi desconocida de un artista que, desde La Plata, marcó la producción de los 60.

MAQUINACIONES es sin duda una gigantesca ironía sobre la máquina que, en tiempos de la segunda posguerra volvía a cobrar la actualidad que tuvo entre 1914 y 1919.
Las sucesivas exhibiciones que pusieron en escena la obra de Edgardo Vigo a lo largo de los últimos quince años no han sido suficientes para abarcar totalmente los procesos creativos de este artista que nació en La Plata hace ochenta años y murió allí mismo a la edad de 69, tras haber mantenido a su ciudad natal como exclusivo centro de acción. Aunque al parecer, no tanto como se lo suponía. Hoy es posible afirmar que desde este sitio periférico, su producción se permitió irradiar a insospechadas geografías pero que además tuvo un punto de partida vinculado a Europa que sorprende. Se trata del capítulo de collages, maquinarias imposibles, ediciones artesanales, dibujos, acuarelas y objetos que realizó entre 1953 y 1962, es decir, durante el año que permaneció en París y Verona y los años posteriores, ya de regreso en La Plata. Durante esa experiencia, corta pero intensa, de su viaje a Europa,Vigo entró en sintonía con el espíritu vanguardista del dadaísmo y la actitud irónica y crítica que acompañará más permanentemente su obra hasta su muerte.
El punto central de esta exhibición, oportunamente llamada Maquinaciones, es sin duda una gigantesca ironía sobre la máquina que, en tiempos de la segunda posguerra volvía a cobrar la actualidad que tuvo entre 1914 y 1919, al poner en cuestión su protagonismo en la construcción del imaginario del progreso que derivó en dos conflictos mundiales.

COLLAGES SELLADOS. Una presentación gráfica de una de las obras expuestas en el Centro Cultural España en Buenos Aires.
Ya en la segunda década del siglo XX la actitud que los diversos movimientos artísticos asumieron frente a la máquina había planteado una divisoria de aguas entre vanguardias afirmativas y negativas. Está claro que al llegar a Europa, Vigo se encolumnó tras estas últimas desde una posición que, lamentablemente, ningún acontecimiento del devenir local o internacional le permitió revisar hasta el final de sus días.
El conjunto procede de esa usina de maravillas que es el Centro de Arte Experimental Vigo de La Plata, que custodia la mayor parte del legado que el artista acumuló en vida y encomendó antes de morir a la arquitecta Ana María Gualtieri, su actual directora. Podría decirse que a partir de él es posible acercarse a un capítulo casi desconocido de la producción del artista y además aprehender la complejidad de su producción posterior, que probablemente nunca volverá a mostrar el refinamiento visual de ésta que muestra ahora el CCEBA.
Gualtieri trabajó con Mario Gradowczyk junto a Magdalena Pérez Balbi y Mariana Santamaría para concretar esta exhibición que, des de su articulación, pero también desde el montaje, le hace justicia a la obra de Vigo como pocas veces antes. Así, el diseño de la exhibición se encarga de articular varios núcleos: el disparatado constructor de máquinas imposibles, el autor de collages sellados eróticos y críticos y fundamentalmente la brillante veta gráfica del artista, plasmada en numerosas ediciones artesanales. Dentro del período señalado la muestra articula un núcleo, Teorías, que en-globa escritos mecanografiados del artista a los que le da forma gráfica y contenido antiacadémico y también las extrañas construcciones Relativuzgir’s y ambientaciones inspiradas en las experiencias que había realizado Kurt Schwitters.

ARTISTA PERIFERICO. La diversidad de procesos experimentales que despliega esta muestra, desarrollados en menos de una década, cuando el artista sólo tenía 25 años, permiten pensar que la irreverencia crítica que gobernó su obra ya estaba planteada como principio en ese momento.
En el profuso análisis de este período, que realizó Gradowczyk para el texto del catálogo, destaca las conexiones posibles con figuras de la vanguardia que pudieron incidir en su producción. Sobre todo militantes Dadá y Duchamp con los que a todas luces mantuvo una importante comunidad de espíritu. La amplia biblioteca ubicada en la sede del Centro de Arte Experimental Vigo de la Plata le fue dando al curador y autor del texto, las pistas de un itinerario de lecturas. Desde la edición rústica de L’art abstrait, de Michel Seuphor, que encapsulada en una caja de cartón hecha por el propio artista se convirtió en un “libro de artista,” a la ingente cantidad de textos Dadá y Marchand du Sel, la compilación de escritos de Duchamp que realizó Michael Sanouillet y editó Le Terrain Vache, de París en 1959.
Otra de las cuestiones que asoman en esta recuperación es la serie de estrategias que Vigo desarrolló y le sirvieron para sortear su condición de artista periférico: básicamente su práctica de arte correo –o comunicación a distancia, como prefirió él– y la producción de revistas artesanales que concibió y produjo durante estos años. Entre ellas, los cinco números de W.C. que se publicaron en 1958, los tres de DRKW, publicados en 1960 y la emblemática Diagonal Cero, cuya aparición comienza en 1962 y concluye en 1969. Todas ellas de diseño y formato libre, ponían el acento en el sentido social del arte y se valían de grabados, xilografías y técnicas de reproducción múltiple.
La diversidad de procesos experimentales que despliega esta muestra, desarrollados en menos de una década, cuando el artista sólo tenía 25 años, permiten pensar que la irreverencia crítica que gobernó su obra ya estaba planteada como principio en ese momento. La indagación de las fuentes y derroteros que contribuyeron a afianzar su forma es sin duda el gran aporte de esta exhibición.
LUGAR: CCEBA, PARANA 1159
FECHA: HASTA EL 12 DE SETIEMBRE
HORARIO: LUNES A VIERNES de 10.30 A 20; SABADOS de 10.30 A 14
ENTRADA: GRATIS